Mi trabajo profesional de los últimos 15 años ha ido dirigido a ayudar a empresas y organizaciones en su comunicación, estrategia y marketing, primero como trabajador por cuenta ajena, y luego a través de mi propia empresa: Neula.
Además de formarme en herramientas digitales de comunicación y difusión, con postgrados y otros itinerarios formativos, fui estudiando herramientas de diseño, de creatividad y de edición audiovisual, que me sirvieron para dar un salto de calidad en la comunicación de las instituciones en las que trabajé, creando planes de comunicación, diseñando un branding propio y segmentado, e incluso creando los inicios de una marca ciudad para el municipio en el que nací.
Mis primeros diseños para obras autopublicadas
En 2014 me atreví a dar otro paso, y publiqué mi primer libro a través de la editorial Rapitbook. Fue un blook, un libro que nace de un blog, con artículos propios y citas de otros, y al que titulé Apuntes metecos. Dado que ya tenía experiencia con el diseño gráfico, pensé en crear una portada que me representara, de corte minimalista pero conceptual, en línea con mi obra artística actual. Años después de diseñar aquella portada, vi que esa idea había sido replicada en varios diseños, pues no era demasiado original a pesar de que en aquel momento me lo pareciera.

El concepto principal era el de libertad, echar a volar, y salir de una jaula a la fuerza. Como pista, una pluma azul como la de Larry, el pájaro de Twitter, plataforma en la que encontré un público para mis ideas y artículos, y donde conocí a personas estupendas con las que compartí contenido que, de otra manera, no habría sido posible.
En 2017, apenas tres años más tarde, presenté mi segundo libro, también sobre asuntos de tipo social y político, con formato de ensayo analítico muy trabajado. Sus múltiples aristas y frentes de análisis, me hizo pensar en un diseño más abstracto y amplio, que buscara una amalgama de temas y de colores. Finalmente, portada y contraportada trataron de reflejar aquello. Tomé el concepto de algo típico del paisaje balear, concretamente del mallorquín, como los molinos, y trasladé a sus aspas los colores de un hemiciclo, para evocar las partes de un todo que giran, pues el libro hablaba de ciclos políticos, bajo el nombre de Balears, 2015: un nuevo ciclo político.
En mayo de 2024, un año después de las elecciones autonómicas y municipales, presenté mi tercer libro: El año que votamos peligrosamente. Esta obra fue la de mayor extensión en número de páginas y pasé meses pensando en qué diseño quería para su portada y su contraportada, y finalmente elegí el concepto de la ola verde, concepto para señalar el crecimiento del neofascismo y que utilizan ese color en España; además, me serviría para el prólogo y epílogo, donde lo relacionaba con la casa Slytherin de Harry Potter y demás. Tras muchas pruebas, y a pesar de ser reacio a utilizar herramientas de inteligencia artificial generativa, probé varias plataformas hasta que di con un diseño que fue como el «golpe en la cara» que publicistas como Lluís Bassat han tratado en múltiples ocasiones.
Para la contraportada también elegí una ilustración generada por IA, pero que edité en Photoshop para adaptarla a los objetivos del libro, al igual que hice con la imagen de portada. El resultado, igualmente minimalista en la portada y conceptual a nivel general, me gustó mucho.
Creatividad en cartelería, portadas y en avatares
Tal vez sea por mi neurodivergencia y altas capacidades diagnosticadas en la edad adulta, pero soy un firme defensor de la creatividad, de la autoformación, del aprendizaje no reglado y de la experimentación. He visto a personas sin formación en diseño hacer filigranas en Canva, y también a personas tituladas que no salen de los esquemas que aprendieron hace 30 años. La creatividad es algo que se trabaja, se alimenta y necesita oxígeno para seguir creciendo. Sin experimentar y compartir, se pudre y se esconde. Es por ello que tengo la suerte de trabajar creando imágenes y contenido audiovisual en soportes como cartelería, portadas físicas y digitales, avatares para empresas (creando logotipos, editando isotipos, etc.) y que también alimentan mi creatividad en las obras que puedes ver en esta web.
Espero que sirva este artículo para animarte si estabas pensando si dar el paso para crear tus diseños, o escribir, o pintar, o sacar tu creatividad como te apetezca; he conocido personas con una creatividad enorme y que la aplicaban a su vida diaria, a su grupo de amigos o en sus plataformas sociales, y que no la identificaban como creatividad. Démosle el valor que tiene, y cuidémosla.