En la era de lo digital, los NFC y el consumo masivo inmediato de información, crear elementos físicos es casi como alzar tótems.
Una obra cambia mucho entre la fotografía y la presencia física real a ojos de la persona que mira. De hecho, tener imágenes virtuales en 360º debería ser lo normal para piezas y esculturas.
En mi caso, he querido dar forma a elementos en 3D en su mayoría, otros en dos dimensiones, en los que trato de proyectar un mensaje con figuras, colores y formas.
Aunque en las pinturas no me atrae pintar personas, sino sólo partes de sus cuerpos, en la creación de piezas sí disfruto de dar forma a caras, cabezas y otros rincones de la fisonomía. ¿El motivo? Tal vez un humanismo irremediable en el que prefiero dotar de todas sus dimensiones al ser humano y no sólo recogerlo en un lienzo o tabla. En la colección Elimental puedes ver piel, ojos y otras partes humanas.

Brotes verdes
Arcilla y acrílico

Cor illenc
Arcilla y acrílico



