Hace unas semanas, en la web de mi empresa NEULA – Comunicación y Estrategia, publiqué un artículo sobre las Nits de l’Art: por qué y para quién, en la que poníamos en foco en aquellas Nits de l’Art sin corazón que están planteadas sólo como un evento para favorecer la restauración y oferta complementaria, donde el arte es el telonero de la cena con amigos, en lugar de ser el centro del evento. Al final de aquel artículo planteé la necesidad de repensar algunas Nits de l’Art, porque muchos artistas se cansan de modelos de eventos estandarizados, sin alma y donde los ayuntamientos buscan mimar al comercio local a través de los y las artistas.
Algo similar me ha ocurrido con la Nit de l’Art de Valldemossa y su mercadet MAAD Valldemossa, dos eventos que siempre me han gustado y de los que he sido visitante. De hecho, algunos de los artículos más buscados de esta web en Google tienen que ver con este municipio, pero desde el ayuntamiento se ha llevado a cabo una comunicación cero, algo que para las personas que participan y para los visitantes es nefasto. En ocasiones es mejor no celebrar un evento que provocar malas reacciones y hacer pasar una mala tarde a mucha gente.
Desde el verano pasado, los perfiles de Artdemossa y del MAAD Valldemossa han estado en silencio, y en la web del propio Ajuntament apenas hay dos líneas. Nada más. Ni un cartel, ni un calendario o un «nos vemos el año que viene». En algunos de esos perfiles ni siquiera hay un enlace a una web. En el momento de escribir este post, el MAAD ha hecho una sola publicación y ha compartido stories de artesanos y artistas que irán a vender hoy jueves día 21. La previsión es clave del éxito; la improvisación es clave del fracaso. ¿Quiénes se llevan la peor parte de una mala comunicación? Quienes ponen alma y corazón en lo que hacen, que quieren mostrar a un público que tal vez aún no les conocen, o que quieren reencontrarse con ellos para ver novedades, comprar nuevas piezas y seguir en contacto.
Igual que en las relaciones e interacciones entre personas, el silencio es un mensaje en sí, entre instituciones y público general, el silencio es una forma de repeler, de mantener una distancia. Lo escribo después de más de veinte años de experiencia en comunicación, con épocas de tranquilidad y también con crisis reputacionales muy importantes a mis espaldas. No se puede no comunicar, y el silencio también comunica. Lamento la inacción de las personas responsables de la difusión del Artdemossa y del mercado MAAD Valldemossa, porque al final quienes lo padecen son siempre los mismos.
Por favor, más y mejor comunicación en eventos de arte. En NEULA podemos ayudar con previsión y una comunicación multicanal para que nadie pierda y tod@s ganen.
