
Recuerdo de noches de verano de verbenas, nubes desde la playa, olas en los pies mientras nos adentramos en el mar, y destellos de farolas, de bombillas y luces de conciertos.
Y en su contorno, un brillo como de cristal, de que todo eso se ha guardado en una urna o una botella, o dentro de una gota o una lágrima.
Es por ello que pinté esta rodaja con el verano de 2022 en la cabeza por encima de todos los demás, un verano que fue un antes y un después a nivel personal, de amor y desamor, de inicio de terapia, de conocimiento de límites y de autoconocimiento.
Ficha técnica
Acrílico sobre rodaja de madera
Diámetro de 8cm aprox.