Toda mirada interpreta, da un sentido y crea una dimensión particular.
Si unimos la idea de que una imagen vale más que mil palabras, ¿qué ocurriría si creásemos una obra compuesta de cien imágenes? Pues que elevaríamos uno a la potencia 100.
¿El resultado? Exacto, sigue siendo uno, como la obra, pero es en la potencia donde está su sentido.
En la potencia de crear emociones desde cada una de las 100 piezas, y para cada una de las personas que la miren.
Aquí puedes ver el vídeo que publiqué y donde puede verse la obra.
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