
Después de varias obras en las que únicamente se conjugaban el mar y la arena, en este Rompeolas son las rocas quienes determinan la escena.
Son ellas las que rompen las olas antes de llegar a la orilla, una orilla en la que también sobresale una roca, con espuma a su alrededor.
Se trata de un mar denso, ansioso y que llega con su peso y su fuerza a una orilla donde las vetas van y vienen de otro lado. No hay paralelidad sino perpendicularidad, ángulos que pueden ser obtusos o agudos.
Frente a la tranquilidad de otros mares que he pintado, este refleja un momento de movimiento, de aquello contrario a la calma, de un romper de olas.
Ficha técnica
Mixta sobre tabla de chapa
18cm de diámetro