
Toda lluvia es diferente a otra. Las ondas de la lluvia, como las generadas por la música, conforman un dibujo único en cada instante, que remarcan la fugacidad del tiempo.
Un tiempo que, en muchas ocasiones, es redondo, donde parece que todo vuelve y que no podemos salir de un bucle, como aquella idea de filosofía antigua sobre el eterno retorno.
Y en este caso, nuestra perspectiva es cenital desde arriba, viendo cómo caen las gotas.
Ficha técnica
Mixta sobre lienzo redondo
40x40cm de diámetro