
La idea de las personas como cáscaras o frutos secos es recurrente en mi obra, y en esta pieza puede verse de forma clara y conceptual.
De una cabeza partida surge un huevo, que va a evolucionar y dar lugar a otra cosa, a una nueva etapa.
Esta idea juega con lo que planteo en el Tornado límbico de los colores y las formas, de todo aquello que proviene de nuestra cabeza, que es donde residen todas nuestras emociones.
Las personas somos forma y fondo, cáscara y contenido, y de una etapa de fractura surge una nueva forma, que va a evolucionar hacia otra cosa.
Esta pieza fue expuesta por primera vez en el Algaid’Art de septiembre de 2025.