
Es una de esas frases que se tatúan en la mente,
como si estuviera en el top 5 del glosario de ideas nucleares para la vida
que llevamos en la solapa interior
del disfraz con el que nos paseamos por el mundo.
Y luego la entiendes, la pruebas y la compruebas,
para volver a ella siendo tú diferente
y asientes
con el escozor siempre presente
en el agujero de las tripas,
ese que dio forma a la cicatriz que a veces acaricias,
porque nunca escuece eternamente,
igual que la lluvia
y las lágrimas que se pierden en ella.
Ficha técnica
30x20cm
Técnica mixta