A cualquier otra parte (2024)

A cualquier otra parte empezó siendo un abstracto para jugar con los verdes y los ocres. Luego, imaginé qué es lo que verían personas dentro de un vagón, transitando una zona llena de esos verdes, en una traslación entre dos puntos.

La intensidad de los colores me hizo pensar en un amanecer, con el verde todavía oscurecido por la humedad y la escasa luz, y en el interior del vagón un cristal empañado, donde alguien había dibujado una X y otro alguien un corazón. 

El juego de capas de colores me resultó muy divertido, pues era como pintar el dibujo de otra persona, hecho con el dedo sobre un cristal húmedo, dejando entrever el paisaje a su paso. 

Por último, para marcar el paso del tiempo, se refleja alguien sosteniendo un móvil, con la pantalla emitiendo luz, y también el reflejo de la ventana que el espectador tendría detrás. 

Ver en Instagram cómo empezó a pintarse A cualquier otra parte

Fitxa tècnica

Acrílic sobre taula
10x10cm

Més articles: