Ànima anegada

Porque a veces se nos desbordan los adentros y brotan mares que se cuelan por dentro de los marcos, esos artificios inertes que no pueden contener mareas, corrientes y la fuerza imparable de las olas.

Porque hay almas anegadas, por las que una vez corrieron torrentes, hubo tsunamis, nos chocaron las placas tectónicas y viviste para contarlo, para imaginarlo, para verlo.